Gustavo Petro en Bogotá advierte “riesgo total de fraude electoral” y Hernán Penagos responde con firmeza institucional


La recta final hacia las elecciones legislativas en Colombia se ha visto sacudida por una fuerte confrontación pública entre el presidente Gustavo Petro y el registrador nacional Hernán Penagos. Desde la Plaza de Bolívar en Bogotá, el mandatario lanzó una advertencia que encendió el debate nacional: aseguró que existe un “riesgo total de fraude” en los próximos comicios al Congreso y, posteriormente, en las elecciones presidenciales.

Las declaraciones, realizadas ante miles de simpatizantes, no tardaron en provocar una respuesta directa por parte de la Registraduría Nacional del Estado Civil, que defendió la transparencia del proceso y la independencia institucional del organismo encargado de organizar las elecciones en el país.

El choque ocurre en un momento clave, cuando faltan pocas semanas para que los colombianos vuelvan a las urnas para elegir un nuevo Congreso y, más adelante, definir el reemplazo del actual jefe de Estado.

¿Qué ocurrió exactamente?

Durante un acto público en el centro de Bogotá, el presidente cuestionó abiertamente varios aspectos técnicos del proceso electoral. Entre sus principales preocupaciones mencionó el manejo de los formularios E14 —documentos donde se registran los votos mesa por mesa— y el uso de herramientas tecnológicas para la transmisión y consolidación de los resultados.

El mandatario manifestó que dejar espacios en blanco en estos formularios podría abrir la puerta a posibles manipulaciones posteriores. Según su planteamiento, cualquier vacío podría ser aprovechado por actores malintencionados para alterar cifras.

Además, volvió a poner sobre la mesa un tema que ha sido recurrente en su discurso político: la contratación de empresas privadas para el soporte tecnológico del sistema electoral. Petro cuestionó que compañías externas manejen el software que consolida los resultados municipales y departamentales, insistiendo en la necesidad de auditorías amplias por parte de partidos políticos y ciudadanía.

Las declaraciones generaron un inmediato eco en redes sociales y medios nacionales, alimentando el debate sobre la confiabilidad del sistema electoral colombiano.

¿Quién es la persona involucrada?

El presidente Gustavo Petro llegó al poder en 2022 tras una campaña marcada por fuertes cuestionamientos al establecimiento político tradicional. En el pasado ha denunciado irregularidades en procesos electorales y ha defendido la idea de fortalecer los mecanismos de vigilancia ciudadana en las votaciones.

Por su parte, Hernán Penagos es el actual registrador nacional, encargado de liderar la logística electoral. Con experiencia en el ámbito legislativo antes de asumir el cargo, Penagos ha reiterado que la Registraduría es un órgano autónomo que no depende jerárquicamente del Ejecutivo.

El enfrentamiento entre ambos no solo es técnico, sino también político: mientras el presidente insiste en advertir posibles riesgos, el registrador recalca que el sistema cuenta con controles, auditorías y acompañamiento internacional.

¿Qué dijeron las autoridades?

La respuesta de la Registraduría fue contundente. Penagos aseguró que nadie puede interferir en la forma en que la entidad organiza las elecciones y subrayó que la institución actúa bajo principios constitucionales de independencia.

Explicó que la instrucción de no tachar ni marcar los formularios E14 busca evitar confusiones en la digitalización y transmisión de datos, y que el proceso incluye múltiples copias del documento para garantizar trazabilidad y verificación cruzada.

Además, recordó que la contratación de proveedores tecnológicos no es una práctica nueva y que ha sido implementada por diferentes administraciones durante más de dos décadas.

En medio de la controversia, la directora de la Misión de Observación Electoral (MOE) señaló en medios que no existe evidencia actual que permita hablar de un riesgo estructural de fraude. Aunque reconoció que pueden presentarse fallas operativas, afirmó que el sistema cuenta con mecanismos de corrección durante los escrutinios.

Representantes de gremios empresariales también intervinieron en la discusión, llamando a proteger la confianza institucional y evitar que se debilite la credibilidad del proceso democrático.

¿Qué se sabe hasta ahora?

Hasta el momento, no se han presentado pruebas concretas que respalden la afirmación de un fraude inminente. El debate se mantiene en el terreno político y mediático, mientras avanzan los preparativos para las elecciones.

En Colombia, el sistema electoral contempla varias etapas de control: testigos de partidos en cada mesa, transmisión digital de resultados preliminares, escrutinios oficiales posteriores y posibilidad de reclamaciones formales. Estos pasos buscan reducir errores y garantizar transparencia.

Sin embargo, el discurso presidencial ha reabierto una discusión histórica sobre la modernización tecnológica del sistema electoral, la participación de empresas privadas y la necesidad de mayor auditoría ciudadana.

El clima político se mantiene tenso. Con las campañas en plena actividad y el calendario electoral avanzando, la controversia podría influir en la percepción pública sobre la legitimidad de los resultados, independientemente de cuál sea el desenlace en las urnas.

Colombia entra así en una fase decisiva, donde la confianza institucional y la estabilidad democrática se convierten en protagonistas del debate nacional.

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