Abelardo de la Espriella estrena en Villavicencio escudo de vidrio blindado tras amenazas del ELN

La campaña presidencial en Colombia sumó esta semana una imagen que no pasó desapercibida: el abogado y precandidato Abelardo de la Espriella apareció en un evento público dentro de una estructura de vidrio blindado que cubre completamente su cuerpo mientras se dirige a sus seguidores.

El hecho ocurrió en Villavicencio, capital del Meta, donde el dirigente político presentó por primera vez el escudo transparente que ahora lo acompañará en su recorrido por distintas ciudades del país. La decisión, según su equipo, responde a amenazas que habrían sido atribuidas al grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN).

La escena —un candidato hablando dentro de una cabina de vidrio grueso— ha generado debate en redes sociales, interrogantes sobre la seguridad en campaña y reflexiones sobre el clima político actual.

¿Qué ocurrió exactamente?

Durante un acto político en una plaza pública de Villavicencio, De la Espriella se ubicó dentro de una estructura transparente que funciona al mismo tiempo como atril y escudo protector. El diseño permite que el público lo vea y escuche con normalidad, pero añade una barrera física entre el candidato y el entorno.

La implementación del dispositivo ocurrió días después de que su campaña denunciara haber recibido una llamada anónima en la que se advertía sobre una presunta escalada violenta en su contra. Según el comunicado difundido por su equipo, la amenaza señalaba al candidato y a sus sedes políticas como posibles objetivos.

Ante esa situación, solicitaron refuerzo integral del esquema de protección y la intervención de organismos de inteligencia del Estado para verificar la veracidad, alcance y origen del mensaje intimidatorio.

El escudo, fabricado en vidrio grueso de seguridad, fue presentado como una medida preventiva mientras las autoridades evalúan el nivel de riesgo. Desde entonces, el dirigente ha continuado su agenda política bajo esta modalidad.

¿Quién es la persona involucrada?

Abelardo de la Espriella es un abogado y empresario conocido por su presencia mediática y por asumir casos de alto perfil en Colombia. En los últimos meses formalizó su intención de aspirar a la Presidencia, construyendo un discurso enfocado en seguridad, orden institucional y defensa del Estado.

Su figura ha generado posiciones encontradas: mientras algunos sectores lo respaldan por su postura firme frente a grupos armados ilegales, otros lo consideran una figura polémica dentro del espectro político.

El uso del escudo blindado refuerza su narrativa de firmeza ante amenazas, pero también proyecta una imagen inédita en la actual campaña electoral: la de un aspirante presidencial que interactúa con el público desde una barrera física visible.

¿Qué dijeron las autoridades?

Hasta el momento, las autoridades no han confirmado públicamente detalles específicos sobre la supuesta amenaza. Sin embargo, la campaña del precandidato solicitó oficialmente mayor protección y la activación de protocolos de seguridad.

En Colombia, los aspirantes presidenciales cuentan con esquemas de protección coordinados por la Unidad Nacional de Protección (UNP), entidad encargada de evaluar riesgos y asignar medidas acordes al nivel de amenaza.

Expertos en seguridad señalan que, ante denuncias de posibles acciones violentas, es común adoptar medidas adicionales mientras se verifica la información. La instalación de barreras físicas temporales no es inédita en escenarios internacionales, aunque sí resulta poco habitual en campañas políticas recientes en el país.

¿Qué se sabe hasta ahora?

Lo confirmado es que la campaña recibió una llamada anónima alertando sobre una posible acción atribuida al ELN. No se ha hecho pública evidencia adicional que confirme la autenticidad del riesgo, pero el equipo del precandidato decidió actuar bajo el principio de prevención.

El escudo de vidrio no impide la visibilidad ni la comunicación con el público, pero sí ofrece una capa adicional de protección frente a eventuales ataques. Según personas cercanas al equipo logístico, la estructura es desmontable y será trasladada a diferentes ciudades donde el candidato tenga actos masivos.

El episodio también reabre el debate sobre la seguridad en procesos electorales en Colombia, un país que históricamente ha enfrentado riesgos para líderes políticos en distintos momentos de su historia.

Mientras avanza la campaña, la imagen de De la Espriella dentro de la cabina transparente se ha convertido en uno de los símbolos más comentados del arranque electoral. Para algunos representa prudencia; para otros, dramatismo político.

Lo cierto es que, en medio de un ambiente electoral cada vez más polarizado, la seguridad vuelve a ocupar un lugar central en la agenda pública.

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